Cómo puedes transformar tu idea en un producto, antes de que alguien te la robe

Quizás tienes en mente múltiples ideas que pueden dar origen a asombrosos y lucrativos productos. Pero, no sabes cómo transformar dicha idea en un producto antes de que te la roben, tranquilo, que como profesionales en el área, podemos asesorarte.

En estos casos debes hacer todo lo posible para proteger tu idea, antes de contársela a cualquiera persona, aunque se trate de alguien de confianza. ¿Cómo puedes proteger tu idea?, de esos y más hablaremos en adelante.

¿Cómo puedo proteger una idea?

La mejor forma de proteger una idea, ya sea que la quieras transformar en un producto o más adelante vender dicha idea a una empresa, es patentándola. No te angusties, aunque el proceso puede parecer tedioso, contando con asesoría profesional, contando con nosotros, puede ser un proceso bastante simple.

Para patentar una idea y no complicarte la vida en el proceso, solo sigue los siguientes pasos:

  1. Documenta tu idea

Lo ideal es que documentes todo sobre esta idea, es fundamental que tengas pruebas de que la idea realmente proviene de ti. Sería perfecto que escribas en detalle todo acerca de dicha idea, para qué sirve, cuál es su funcionamiento, todo lo que se te ocurra sobre esta idea.

Este es un paso simple, pero de vital importancia para proteger tu idea, y evitar que te sea robada. Puedes redactar todas estas ideas y si quieres darle mayor validez, pide a algunos testigos que la firmen, así tendrás una prueba fiable de cuándo se te ocurrió esta idea.

  1. Asegúrate de que la idea no exista

Antes de solicitar la patente de una idea, es necesario asegurarse de que no exista algo igual. No debes dar por sentado de que tu invento no existe, solo porque no has escuchado sobre este, así que busca información en la web sobre ideas similares, o busca asesoría legal.

  1. Investiga el mercado

Debes asegurarte de que tu idea sea rentable, antes de invertir en la patente de la misma. Así que has un poco de investigación de mercado, además asegúrate de que la fabricación de dicha idea sea factible, y además rentable.

  1. Crea el prototipo

Cuando creas el primer prototipo de tu idea, ya estás dando origen al producto, algo más tangible. A través del prototipo puedes llevar a la realidad todo lo que registraste al inicio. Antes de hacer el registro de tu idea, convertida en producto, debes asegurarte de que realmente funciona, de lo contrario será tiempo y dinero desperdiciado.

  1. Registra la idea

En este último paso, nosotros podemos asesorarte, somos expertos en marcas y patentes. Tú decides cómo hacer el registro de tu patente, puedes obtener una patente de invención o como modelo de utilidad.

Si todos estos pasos son exitosos, ya solo te queda comercializar tu producto, o vender la patente a alguna empresa. Recuerda, si cuentas con asesoría legal, todo es más simple, así que contáctanos.

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